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martes, 7 de julio de 2015

Cómo actuar frente al dolor de: hombros, codo, muñeca, rodilla o tobillo


En la farmacia recibimos consultas referentes al tratamiento de lesiones debidas, a menudo, a la práctica deportiva o al uso continuado de una determinada articulación durante la actividad laboral. Aquí os traemos unos pequeños consejos sobre cómo actuar frente a cada uno de ellos: 




Además del adecuado tratamiento farmacológico para aliviar el dolor debido a la lesión en una articulación (contusión, esguince…), es necesario que el paciente tenga en cuenta algunas recomendaciones para que la recuperación de su lesión sea rápida y el conjunto del tratamiento resulte efectivo.

domingo, 13 de julio de 2014

Cómo aliviar el dolor de espalda y cervicales de una manera práctica

Esta semana ha sido la semana de los "parches que dan calor" y de las bolsas de semillas de "microondas". ¿En verano? Sí, en esta época la gente duerme destapada, cogen aviones (con largas horas de vuelo) o quizás hacen alguna mudanza.
Cuando desarrollamos trabajos que no son los habituales, descubrimos que tenemos unos músculos que desconocíamos en las piernas, o en los glúteos o que el aire acondicionado de noche no debe usarse.

¿Por qué es bueno aplicar calor cuando hay dolor muscular?

Es muy importante recalcar que en una fase inicial de dolor muscular debido a una sobrecarga, una rotura de fibras o una contusión es mejor aplicar frío las primeras 72h debido al efecto analgésico del frío que disminuye el dolor.  El frío también tiene un efecto positivo ante el espasmo muscular y la hemorragia  y acelera el proceso de recuperación de la lesión.

El calor, aumenta el flujo sanguíneo con lo que se mejora la irrigación sanguínea y el aporte de nutrientes a los tejidos y acelera la cicatrización.
El calor, también aumenta su elasticidad y plasticidad, lo que mejora la contractibilidad del músculo y disminuye la rigidez articular.
El calor no es un tratamiento en sí, sino una simple ayuda.

¿Cuándo aplico el calor?
Patología traumática: aplicar pasadas las 72 primeras horas
Patología muscular (contracturas, lesiones por un esfuerzo excesivo): aplicar cuando duela
Patología articular (rigidez, tortícolis, mala postura): aplicar cuando duela
Antes de entrenar, para aumentar la flexibilidad y evitar lesiones

¿Cómo aplicar el calor? Ya sea calor seco o húmedo:
1. No aplicarlo más de 15 minutos cada dos horas: aplicar calor sobre una zona durante mucho tiempo (como por ejemplo poner durante varias horas la manta eléctrica) es muy dañino porque provocará un edema y una posible quemadura
2. No aplicar calor encima de una zona sobre la que se haya puesto cremas o sprays de efecto calor, puesto que la suma de los mismos puede provocar quemaduras severas

Frío o calor en patologías crónicas:  
En las lesiones crónicas se aplica calor antes de la rehabilitación para aumentar la elasticidad y facilitar el tratamiento y el proceso regenerativo y se aplica frío al terminar para evitar la inflamación de los tejidos afectados.

Descubre el tratamiento tópico con calor de la mano de Thermacare tanto para zona lumbar y cadera como cervical. Y descubre también nuestras esterillas a base de semillas de colza que son cómodas, prácticas y fáciles de transportar.

Fuente: Innofisio

jueves, 10 de enero de 2013

Los tacones nos encantan pero... ¿y nuestra espalda, qué?


El pie distribuye las cargas del peso corporal entre las cabezas de los metatarsos y el calcáneo (hueso del talón).

En estático: 43% en metatarsos y 57% en calcáneo

Cuando llevamos tacones altos, estamos sobrecargando las cabezas metatarsales, esto provoca dolor en esta zona y si los usamos a menudo puede provocar durezas y callos.
Con tacones de 2 cm: 50%-50%.
Con tacones de más de 4 cm: 57% en metatarsos y 43 en calcáneo
Con tacones de más de 6 cm: 75% en metatarsos y 25% en calcáneo.
Es conveniente no usar tacones de más de 2,5 cm a menudo y si hay que llevarlos en alguna ocasión, proteger la zona de las cabezas metatarsales con un apósito, con una lamina adhesiva, un protector plantar, o con una almohadilla para el zapato.

Si ya tenemos las durezas o callos, por utilización de tacones o por un apoyo inadecuado del pié, podemos utilizar una crema con urea y unas plantillas que nos descarguen la zona.

Llevar tacones altos también puede afectarnos a la espalda ya que modificamos sus curvaturas naturales para mantener el equilibrio provocando sobrecargas lumbares y cervicales que producen dolor.

Queda muy bien reflejado en esta imagen (obtenida de Vitonica) donde claramente se ve en rojo la presión que se ejerce en los metatarsos cuando uno lleva tacones:




También puede provocar un acortamiento de la musculatura posterior de la pierna. Si teniendo esta musculatura acortada nos ponemos zapatos planos durante un tiempo (por ejemplo en verano las chancletas) esta, tira de la musculatura plantar y provocamos una fascitis plantar (dolor en la planta del pié) o problemas en el tendón de aquiles. Es bueno hacer estiramientos de esta musculatura diariamente para evitar su acortamiento.